Los modelos comparados en esta guía. Foto: Cruxoo.
«¿Cuánto me tengo que gastar?» es la primera pregunta de cualquier compra de
móvil y la que peor se suele responder, porque la salida cómoda — «depende de
tus necesidades» — no le sirve a nadie. Vamos a responderla con el catálogo
delante: qué compra hoy cada tramo de precio, desde los ~150 € de un
POCO C85 hasta los ~1.250 € de un Galaxy S25 Ultra, y — más importante — en
qué punto de la escalera cada euro extra empieza a comprar menos móvil.
Adelanto para quien tenga prisa: ese punto existe, ronda los 450 €, y por
encima de él solo conviene subir si sabes exactamente qué vas a buscar.
La curva del dinero no es recta
Entre 100 y 450 €, cada billete de cien añade algo que se nota sin fijarse:
primero el 5G y una pantalla decente, luego AMOLED a 120 Hz, después
resistencia IP68, carga rápida de verdad, una cámara con estabilización y
años de soporte. A partir de ahí el dinero no se tira — arriba hay cosas que
abajo no existen a ningún precio — pero cambia de naturaleza: compra
teleobjetivos, carga inalámbrica, titanio y brillo para el sol de julio.
Prestaciones que hay que usar para amortizar. No es que arriba te engañen;
es que arriba se compra distinto.
«Hasta los 450 €, cada billete de cien compra algo que notas sin fijarte;
a partir de 700, compra algo que tienes que ir a buscar.»
~150 €: funciona, y firmas dos renuncias
El POCO C85 resume el tramo por unos 150 €: batería de
6.000 mAh, pantalla de 120 Hz, NFC para pagar y hasta minijack. Lo que
firmas al comprarlo: va sin 5G, su panel es IPS a 720p estirado en 6,9
pulgadas y el almacenamiento es eMMC, el más lento que se monta hoy. La
alternativa con la filosofía opuesta es el
Galaxy A16 5G: por unos 180 € da Super
AMOLED, 5G con la banda n28 y seis años de actualizaciones — el móvil más
barato de nuestro catálogo con ese soporte; agotarlo sale a 2,5 € al mes —
a cambio de 90 Hz, altavoz mono, carga de 25 W y trasera de plástico. En
este tramo no eliges el móvil sin renuncias: eliges qué renuncia te duele
menos, y la guía de menos de 200 €
las recorre una a una. Si dudas de cuánto pesan esos años de soporte,
aquí está la tabla completa del catálogo.
~200-300 €: el tramo donde cada euro rinde más
Nada más cruzar los 200 € el
Redmi Note 14 5G ya pone sobre la mesa
AMOLED de 120 Hz con 2.100 nits, 5G con n28 y ranura microSD (su renuncia
visible: almacenamiento UFS 2.2 y vídeo limitado a 1080p). Y en los 299 €
del POCO X7 Pro está el argumento entero del tramo:
Dimensity 8400-Ultra, 6.000 mAh con carga de 90 W, IP68/IP69 y un pico de
3.200 nits — exactamente el mismo brillo que montan móviles de 450 y de
700 € de esta misma página. Sus recortes hay que ir a buscarlos: ultra gran
angular de 8 MP, ni teleobjetivo ni carga inalámbrica, marco de plástico.
Por eso este tramo es el más rentable de la escalera: aquí los cien euros
que separan un móvil de 199 de uno de 299 se ven en cada pantallazo.
La lista de menos de 300 €
tiene el resto de candidatos.
~450 €: el codo de la curva
Hay tres maneras de gastar 430-450 €, y las tres compran cosas distintas.
El Galaxy A56 5G (~430 €) compra
construcción y tranquilidad: cristal Victus+ por las dos caras, marco de
aluminio, IP67 y seis años de actualizaciones. El
Pixel 9a (~450 €) compra cámara y años: el
procesado de Google sobre un sensor de 48 MP con OIS y siete años de
soporte — su peaje es una carga de 23 W que pide hora y pico de enchufe. El
POCO F7 (~450 €) compra músculo: Snapdragon 8s Gen 4 — el
mismo chip que monta el Nothing Phone (3) de 700 € — y 6.500 mAh, más
batería que cualquier móvil de más de 1.000 € de nuestro catálogo; a cambio,
su cámara es correcta y nada más. Tres perfiles, cero solapamiento — y
ninguno obliga a subir de 500. Por algo
la guía de calidad-precio y
la de menos de 500 €
pescan casi siempre en esta charca.
~650-700 €: ya no se sube por subir
Lo que aparece de verdad en este tramo, con nombres: teleobjetivo — el 3x
del Galaxy S25 FE o el 3x de 50 MP del
Nothing Phone (3) —, carga inalámbrica, brillos
de récord (4.500 nits el Nothing) y chips de flagship puro: el
POCO F7 Ultra monta por 699 € el mismo Snapdragon
8 Elite que el Galaxy S25 Ultra de 1.249, con carga de 120 W por cable y
50 W sin cable. Las renuncias también tienen nombre: el S25 FE recicla el
Exynos 2400 que estrenó la generación S24 — sus bazas son otras: siete
años de soporte y 190 gramos — y el POCO no tiene detrás la cámara que su
chip sugiere. La regla honesta del tramo: paga 700 € si vas a usar zoom,
carga inalámbrica o potencia sobrada cada semana; si no, acabas de pagar
250 € por prestaciones-trofeo. El matiz completo de esa frontera está en
¿gama alta o gama media? y el escaparate,
en la lista de menos de 700 €.
1.000 € y más: aquí se compra otra cosa
El Galaxy S25 Ultra pone 200 MP con
doble teleobjetivo (5x y 3x) y marco de titanio; el
iPhone 17 Pro, el A19 Pro y un tele 4x de
48 MP; el Pixel 10 Pro XL, tele 5x,
16 GB de RAM, 3.300 nits y siete años de soporte. Eso es lo que compran
los 1.000 €: cámara para condiciones difíciles, zoom sin excusas,
materiales de otra liga. Lo que NO compran, y conviene decirlo con la
ficha delante: autonomía ni prisa en el enchufe. Los tres cargan a
40-45 W — la mitad de vatios que el X7 Pro de 299 € — y ninguno llega a
los 6.500 mAh del F7 de 450. Quien sube aquí por fotografía, compra bien;
quien sube «por tener el mejor», paga el tramo entero por prestaciones que
la curva ya daba abajo. Si es tu liga, los comparamos en
la guía de gama alta.
Tres compradores, tres cifras
Si tu móvil es WhatsApp, banco, mapas y fotos de compromiso…
, tu cifra
está entre 150 y 200 €. Elige la renuncia: batería enorme y 120 Hz
(POCO C85) o AMOLED, 5G y seis años de soporte (Galaxy A16 5G). Y que
nadie te «suba» a
300 por si acaso: tu uso no lo notaría.
Si quieres un solo móvil para los próximos cinco años…
, tu cifra son
430-450 €: Pixel 9a si mandan la cámara y los siete años, Galaxy A56 si
manda la construcción, POCO F7 si mandan potencia y batería. Es
el codo de la curva: el último tramo donde todo lo que pagas se nota.
Si haces zoom cada semana, juegas fuerte o fotografías de noche…
, tu
cifra empieza en 650-700 € (S25 FE, F7 Ultra) — y los 1.000+ solo si la
cámara es
afición seria, porque el zoom 5x y el sensor grande son lo único de allí
arriba sin sustituto abajo.
La cifra es la mitad de la decisión
Con el tramo decidido, quedan las otras dos mitades: qué priorizar dentro
de él — cómo elegir móvil lo resuelve por uso
real, y qué móvil comprar en 2026 baja al
modelo concreto — y no pagar tu cifra en la semana equivocada, que es la
manera más tonta de romper todo lo anterior:
cuándo comprar móvil pone el calendario. Si
prefieres que las bajadas te busquen a ti, apúntate:
Precios en tu correo, pronto
Te avisamos en cuanto comparemos el mejor precio de cada móvil en tiendas. Sin spam.
Con doble confirmación por email (RGPD) y baja en un clic.
01¿Cuánto hay que gastar para que un móvil dure cinco años?
Soporte largo hay desde muy abajo: el Galaxy A16 5G promete seis años de actualizaciones por unos 180 €. Pero para llegar fluido al quinto año hacen falta también chip y RAM holgados, y eso empieza en los 400-450 €: un Pixel 9a (siete años) o un Galaxy A56 (seis) envejecen mejor que cualquier gama de entrada. Por debajo, las actualizaciones llegan; la potencia se acaba antes.
02¿A partir de qué precio deja de notarse la mejora entre móviles?
En nuestro catálogo, alrededor de los 450 €. Hasta ahí cada tramo añade cosas que se notan sin fijarse: 5G, AMOLED a 120 Hz, resistencia IP68, carga rápida, cámara con OIS, años de soporte. Por encima las mejoras son reales pero especializadas — teleobjetivo, carga inalámbrica, materiales, zoom 5x — y solo las nota quien las usa a menudo.
03¿Es mejor comprar dos móviles de 300 € que uno de 600 €?
Si históricamente cambias de móvil cada dos o tres años, sí: dos de 300 € bien elegidos son dos baterías nuevas y dos saltos de chip por el mismo dinero. El de 600 € solo gana si de verdad lo conservas los cinco o seis años que prometen sus actualizaciones, o si necesitas algo que en 300 € no existe, como un teleobjetivo real.
Fundador de Cruxoo. Escribe y mantiene todas las guías y comparativas del sitio: la recogida de datos se automatiza, el criterio no. Cuando algo está mal, se corrige y se cambia la fecha.